Los mayores especialistas en autopsias tecnológicas de Internet no han podido abrir los AirPods sin destrozar su carcasa.

Los nuevos auriculares inalámbricos de Apple han sacado la nota más baja posible en la escala de reparabilidad de iFixit —un cero— pero por fin dejaron verse por dentro.

Tras ponerse a la venta con un stock muy limitado, los AirPods ya no guardan ningún secreto. Ahora sabemos que se mantienen unidos con pegamento y que son imposibles de reparar. Pero las fotos de su interior también ponen de manifiesto el brutal trabajo de miniaturización realizado por Apple: en sus pequeñas cabezas, los AirPods envasan altavoces, micrófonos de cancelación de ruido, sensores infrarrojos de proximidad (para detectar cuando el usuario los lleva puestos) y toda la circuitería de carga, de gestión de energía, de comunicación y del chip Apple W1.

En la parte alargada de los auriculares se encuentran las antenas y las diminutas baterías de litio de 93 mWh, equivalentes a un 1% de la capacidad de carga del iPhone 7. El estuche de carga, por su parte, esconde una batería 16 veces mayor: de 1,52 Wh. Si dividimos por dos, deberíamos poder cargar ocho veces los auriculares con una sola recarga del estuche.

Por último, los expertos de iFixit destacan unas soldaduras de mala calidad en el famoso chip W1 que quedaron a la vista con imágenes de rayos X. “Los espacios vacíos podrían ser evidencia de bajos estándares de calidad o un lanzamiento de producto apresurado” explican en su web, intentando ofrecer una explicación para el retraso que sufrió el producto. [iFixit]